LUIS ALPOSTA - Buenos Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO Y ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA
PRESIDENTE: NORBERTO PANNONE
ADOCTRINADA INTELIGENCIA
El vacío
– desprovisto de todo significado–
se ha convertido en cotidiano.
Lo que uno debe
pensar o hacer
está preprogramado.
La imagen
que vemos en el espejo
ya no es más nuestra propia imagen.
GERMAIN DROOGENBROODT – Altea,
Alicante, España
MIEMBRO HONORIFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
TESTAMENTO DE LAS HORAS VACÍAS
VERA VIOLETTA
En pos de su nivel se lanza el río
para el gran desnivel de los breñales;
el aire es vendaval; y hay vendavales
por la ley del no-fin, del no-vacío.
La más hermosa espiga del estío
no sueña con el pan en los trigales;
el más noble panal de los panales
no declaró jamás: Yo no soy mío.
Y el sol, el padre sol, el raudo foco
que lo fomenta todo en la Natura,
por fecundar los polos no se apura,
ni se desvía un ápice tampoco…
¡Todo lo alcanzarás, solemne loco,
siempre que lo permita tu estatura!
PEDRO BONIFACIO PALACIOS – “ALMAFUERTE”, La Matanza, Buenos Aires, Argentina
13 -05-1854 / 28-02-1917
EL PENSAMIENTO INIGUALABLE DE SANTO TOMAS DE AQUINO
Guillermo Fernández del
Carpio
Escritor
Si hay alguien de quien
hablar y escribir es sobre el pensador
escolástico Santo Tomás de Aquino, del cual se habla hasta hoy. De la Orden de
los Predicadores, defensor de la teología natural y Doctor de la Iglesia
Católica. Profundizó de manera brillante en el pensamiento de San Agustín y
comentó la obra de Aristóteles.
Particularmente he
estudiado años atrás la Suma Teológica
haciendo algunos apuntes, la cual, es una exposición y una deducción de la
verdades de fe, donde establece la posición contraria al dogma o principio
católico, de esa manera demuestra la verdad, que es la intención final. Es
autor de Suma Contra Gentiles, donde
defiende como G.K. Chesterton todo el contenido de nuestra fe católica para la
conversión de millones de almas.
Predijeron a su madre
Teodora que su hijo llegaría a ser santo y pertenecería a los Dominicos. Fue un
extraordinario alumno de Alberto Magno, de quien recibió la fuente doctrinal de
su obra. En la abadía de Montecasino inició sus estudios teológicos, allí
empezó todo el intenso trajinar intelectual de su vida. Más tarde enseñaría con
paciencia y sabiduría en la Universidad de París la materia de Teología.
Contradijo con suma sagacidad las ideas averroístas de su época.
Fue canonizado cincuenta
años después de su muerte, que fue en 1274 en Terracina. Su obra une
magistralmente el pensamiento
aristotélico con el cristiano. En ella destacan comentarios sobre filosofía y
liturgia. Escribió Scriptum Super
Sententias, que es una síntesis teológica, también tratados de
confrontaciones académicas, interpretaciones sobre la Biblia, glosas de los
Padres de la Iglesia sobre los evangelios, discernió inteligentemente sobre el
aporte aristotélico al mundo. También redactó responsas y estudió a Boecio y
Proclo, escribió quince letras sobre letras sobre filosofía, teología y
política. También oraciones (las que rezaría) y un texto litúrgico.
En su filosofía enlaza la
esencia con la potencia aristotélica y la existencia con el acto. A la verdad
del intelecto humano le denomina verdad ontológica. Dios nos ayuda a conocer la
realidad y la verdad, para eso nos dio el entendimiento. Su perspectiva moral
está fundamentada en la doctrina de los estoicos.
Planteó cuatro tipos de
leyes: Divina, eterna, humana y natural. En mi criterio creo que las leyes divina y natural son las más importantes. Su
obra filosófica y teológica tiene un sólido fundamento, estudió y rezó
incansablemente este buen predicador de Dios, que me enseña a caminar por la
verdad con inteligencia y humildad.
La sindéresis de la cual
habla tiene su contenido en los principios de la ley moral. Las virtudes cardinales de Santo Tomás son
la prudencia, la justicia, la templanza y
la fortaleza; y las virtudes
teologales son la fe, la esperanza y
la caridad. Estas virtudes están en el
Catecismo de la Iglesia Católica. De todas ellas la que más nos perfecciona
como personas y creyentes es la caridad.
Distinguió tres tipos de falsedades o mentiras: la útil, la humorística
y la maliciosa. No estoy de acuerdo con la útil, la mentira es un pecado y no
creo que exista una mentira que nos pueda servir. El filósofo prusiano Inmanuel
Kant criticó la base del bien en la moral tomista, para ello debe haber
estudiado con destreza su ética.
Su ideal de la existencia humana es la unión eterna con Dios, es el
destino de nuestras vidas y lo que le da sentido a todo. Es una visión
trascendental, la misma que enseñó Cristo cuando prometió el reino de los
cielos a los justos.
En política planteó que la peor forma de gobierno es la tiranía, lo que
nosotros vemos en las dictaduras, las que niegan la libertad humana y
religiosa. En otro comentario escribiré sobre la imperfección de la democracia,
la que nos rige principalmente hoy. Un buen gobierno y justo es el que se guía por el bien común y lo
logra, es la idea que defiende la iglesia y la que yo comulgo. Es lo que
aprendí cuando enseñé hace algunos años Doctrina Social de la Iglesia y
Economía. Hasta hoy pienso lo mismo. La mejor forma de gobierno para Aquino es
la república.
En el tema económico soslayó el precio justo, el precio regulado que
cubra los costos de producción. Este tema está en la Doctrina Social de la
Iglesia, que postula la idea de un estado promotor y donde los precios sean
supervisados, no dictados simplemente por la ley de oferta y demanda.
Particularmente concuerdo con los postulados económicos de la DSI.
Dijo que los principios racionales no son contrarios a las verdades de
fe existentes. La gracia de la fe tiene el poder de perfeccionar la naturaleza
y en mi experiencia católica otorgar milagros y ceder con misericordia a las
peticiones humanas. Para Dios todo es posible, en eso creo, es lo que está en
las Sagradas Escrituras, es lo que rezo día a día.
Existen verdades racionales y de fe, que están en los dogmas del
Catecismo. Hay verdades de fe que provienen de la tradición cristiana desde los
apóstoles y otras reveladas por el mismo Dios. En la Suma Teológica demuestra la existencia de un Dios católico y
escribe sobre el problema del mal. Muchos filósofos han demostrado por
evidencia la existencia de un Dios, solamente algunos de un Dios cristiano y
católico como el buen Aquino.
En su época se enfrentó ideológicamente a los agustinistas por su
realismo aristotélico, considero este hecho como una confrontación necesaria.
Planteó que Dios es el fundamento de lo
que es, como nuestro Creador se define: “Yo soy el que soy”. Es necesario un
ser por el que tengan ser y sentido las cosas que percibimos y conocemos.
Concuerda con la idea aristotélica de un primer motor móvil que es el que
origina todo y está en las cinco vías de las cuales habla con firmeza. El
planteamiento tomista es que Dios es una causa incausada que produce a su
efecto, que es una verdad filosófica y hasta evidente a luz del conocimiento.
Dios es toda bondad y piedad, lo que experimentamos en el corazón, en nuestro
espíritu y en el perdón; es el Dios que conocemos por nuestros padres, Cristo y
los santos. Hay muchas maneras de conocer a nuestro Creador, una de ellas es la
Biblia, especialmente los evangelios de los hagiógrafos y otra es la oración
constante que nos convierte. Hay dos vías
para conocerlo y amarlo, la negativa y la afirmativa.
Yo conozco a Dios por la presencia de Cristo en mi corazón, por medio de
él es que le confío mi vida y la de mi prójimo, yo que soy un pecador
reconciliado. Al amar a los más necesitados, amo más a Dios y deseo la vida
eterna. Nuestro Dios es simple, perfecto, infinito, inmutable, eterno, uno y
todopoderoso.
La metafísica tomista está basada en la doctrina de Aristóteles, donde
nos preguntamos sobre nuestro ser, existencia, el tiempo y el espacio. Es un
mundo fascinante la metafísica.
La verdad de la Santísima Trinidad requiere de fe más que intelecto para
creer en ella, también fue estudiada por San Agustín de Hipona, del cual
también escribiré. Es el Bautismo de Nuestro Señor Jesucristo uno de los
escenarios que revela esta verdad de fe.
El Padre genera al Hijo o al Verbo por la relación que tienen de
autoconciencia. Entre ambos hay uno unión íntima. Cristo fue creado por amor
infinito del Padre y vino al mundo a
restaurar la naturaleza humana herida por el pecado y a elevar nuestra
dignidad, se despojó y olvidó de sí
mismo para salvarnos, para cumplir las profecías y para demostrar que la
resurrección es cierta.
Nuestra naturaleza y alma serán plenas en el cielo, al cual estamos
llamados por el mismo Dios desde nuestra concepción. No encuentro igual que
Aquino otra razón de nuestra existencia en este mundo. Dios es causa eficiente
de la creación, de todo lo que vemos y existe, nos otorgó dones y talentos para
vivir. Es también creador de espíritus y materia prima del mundo, con Dios todo
tiene un principio. Santo Tomás es un extraordinario exponente de la teoría
hilemórfica (alma y cuerpo), que es la que aprendemos al leer el Catecismo. Estudió teología y filosofía de
una manera excepcional, unida a una vida santa, todo esto produjo su obra. Nos
mostró a un Dios que es solamente acto y no potencia, lo cual filosóficamente
tiene sentido; mientras que las creaturas somos acto y potencia.
El alma humana que contiene nuestra psique produce nuestro entendimiento
y manera de conocer las cosas y la realidad. Nuestro pecado es un hecho que va
contra la ley eterna y sus efectos son múltiples, de allí el propósito de todo cristiano y católico de no volver a
pecar, lo que requiere voluntad y oración firme. Nuestra Madre fue purificada
del pecado original antes de nacer, es el sustento del dogma mariano de la
Inmaculada Concepción.
El hereje es una persona sin fe, seducido por la soberbia para postular
argumentos falsos. La herejía corrompe el alma. No estoy de acuerdo con la pena de muerte para los herejes,
el mandamiento “No matarás” es muy claro en Cristo. Ha sido un pecado serio el
haber ejecutado a personas herejes, existiendo otros caminos de solución.
En la otra
vida prometida nuestra alma será premiada o castigada en la existencia
corporal. La resurrección es una promesa y un hecho verdadero que premiará a
las personas justas y las que sufrieron en este mundo, nos unirá por siempre
con Dios en cuerpo glorioso. Yo me pregunto siempre ¿Cómo será aquello? Será
como volver a nacer, esa esperanza debemos tener.
Conoció y
estudió con su agudeza, inquieta destreza y objetividad a los estoicos como los
antecedentes de la ley natural. La descripción que hizo de la ley natural es la
ética de católicos y no católicos, ese fue uno de sus diversos aportes. Aparte de
leer la Biblia también leyó los decretos de los concilios, todo esto le sirvió
como referencia útil. Teólogos escolásticos como Juan Duns Scoto y Guillermo de
Ockham observaron su pensamiento. San Juan de la Cruz utilizó las ideas
tomistas para describir los mecanismos espirituales. Durante la época de la Ilustración su
doctrina fue vista despectivamente como tradicionalismo. El libro más
trascendental de los escolásticos es la Suma
Teológica, los invito a estudiarla, es un reto. Argumentó sabiamente que
Dios puede ser demostrado a través de sus efectos. Tenía una gran alma
eucarística. Le tengo devoción a Aquino.
GUILLERMO FERNÁNDEZ DEL CARPIO – Arequipa, Perú
MIEMBRO
HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
ggfernandezdelcarpio.blogspot.com
LAS CINCO HORAS (CRISTALES) O Parábola de la Redención
Al
Cristo del madero,
con adoración. A los Santos Apóstoles y Mártires, con
veneración... Y a todos mis amigos en
las letras y hermanos en la Fe y Humanidad, en esta Semana
Santa 2025 donde memoramos al Amor infinito de Dios por sus
hijos, los hombres… Días en el que su divino Hijo, encarnado hipostáticamente
como Rey de la Paz y de los
Corazones Misericordiosos y Justos, sería crucificado por un injusto
Tribunal Humano, y tratado como a un “cordero inocente llevado al matadero…”.
…
Y fueron como cristales los que deslumbraron su mente y se incrustaron en su
corazón, expandiéndolo hasta los altares de la dimensión desconocida…Y supo
que, al pensar en aquel hombre, nacería una nueva Profecía para hacer de
este, el mejor de los Mundos posibles…
UNO
“Jesús llevó a la cruz nuestros pecados,
cargándolos en su cuerpo, a fin de que,
muertos al pecado, vivamos para la justicia. Gracias a sus llagas, fuimos
curados”. 1Pedro 1, 24.-
Ahora le veo en su Hora. La Hora de la antigua y
nueva Alianza. De la eterna Alianza. Ahora le ha llegado La Hora en Horas...
(¿Y quién soy yo? Soy el “tal hombre” a quien
Él ha dado una lengua de discípulo. Soy el “tal hombre” que prestó su
asno para abrir la Puertas de la Eternidad a todo hombre, un día, allende la
milenaria Jerusalén de un pueblo hebreo de dura cerviz. Soy el “tal hombre” que
prestó su Casa para que Él comiera la Pascua junto a Doce sencillos obispos en
juventud, durante la festividad de Pesaj, a mediados del mes de Nisan, hacia el
año 3.760 del calendario judío... Soy el “tal hombre” que no tiene nombre, y a
quien Él predestinó para contarles a todos ustedes, Normales o Útiles, y Entes
o Inútiles, esta parábola sobre las Cinco Horas en que la Humanidad enteramente
muerta, cumplido el Tiempo de las Profecías, y con dolores de parto, renació
finalmente por la fuerza de Su Amor...).
DOS
-El Principio del Fin-
“Ha
comido del fruto del árbol del saber y se encuentra más solo que en los
principios del caos primigenio - César
I. Actis Brú. Que había (hay,
habrá) una vez una ciudad llamada Mundo.
Y la ciudad
llamada Mundo tenía (tiene, tendrá) cuatro ignotas esquinas (la esquina Norte,
la esquina Sur, la esquina Este y la esquina Oeste) y, en su Centro, una
afilada pirámide de base ancha.
Una ciudad
llamada Mundo donde su aguda y enhiesta pirámide, era el Centro; un Centro Imán donde todo lo que ocurría en
las ignotas esquinas confluía y se consumaba hasta el Fin...
En la esquina
Norte moraba el Dominio y, en la esquina
Oeste, la Autoridad del Poder. En la
esquina Sur habitaba el
Servicio y, en la esquina Este, donde
salía (sale, saldrá) el Sol, su esencia, es decir, el Amor... Mientras que, en
la base de la pirámide (que se llamó Babel,
y ahora Bagdad) latía el corazón del Mundo, y en su vértice, tambaleando casi,
aquello que algunos llamaban Dios...
Porque
sucedió que, en un día de su Historia, el
Hombre modeló la pirámide y plantó, en
su lugar, como un árbol en Cruz (“Ave cruz, spes única”). Lo hizo, precisamente, para castigar a uno que se
creía Dios, siendo solo hombre, y que en su delirio se llamaba Padre de cada
uno y de todos. Señor de todo...
Aquel día, al que los hombres llamaron “Cero”, hubo como un tiempo dentro del Tiempo, y Cinco Horas
para cuatro Esquinas y una pirámide en Cruz brotando del seno de la soberbia
Humanidad: la Hora del Odio y de la Traición; la Hora de la Amargura y de la
Desolación; la Hora del Calvario y de la Conmiseración; la Hora del Dolor y de
la Crucifixión; la Hora de la Sed y de las Tinieblas; y la Hora del Abandono,
de la Muerte (y del Perdón).
Cada Hora
marcó para siempre al que se creía Dios, y fue trazada en el Gran Reloj del
Centro donde se lo coronó y colgó de dos ancianos maderos, como Rey del Mundo;
aunque, de hecho, no lo era, conforme señalaba sobre su enjuta Cabeza, transida
de espinas, una irónica inscripción...
I - Así, en la esquina
Norte, cuando un Milagro Eucarístico
escandalizaba y nacía al Mundo para Vida del Mundo, a sacerdotal impulso del
Amor como Misterio de Servicio y Donación, (“Les he
lavado los pies, hagan lo mismo entre ustedes”, “Tomad, este es mi Cuerpo...”), un falso amigo discipular -de nombre Judas-, por
ignorancia quizá, por ambiciones políticas quizá, por deseos de dominio y
reconocimiento quizá, vendió a su Maestro por treinta monedas de plata que el
Mundo ofreció como precio de sangre, y aquel aceptó, malversando a la vez su
condición de hombre, en el íntimo abismo de una irrecuperable dignidad... Su
traición, clavó la mano derecha del Inocente que se durmió en la Cruz. Y una
Llaga brotó (de las malas obras y el desagradecimiento, brotó).
II - Al mismo
instante, en la esquina Oeste, un
Hombre que era hombre y que decía ser Dios, durante la Pasión inaudita que
madurara en un Huerto de olivos llamado Getsemaní, lloró lágrimas de sangre y agua, y agonizó. Y todos
los males del Mundo vinieron desde todos los tiempos, habitándole, y su
atropello, tras extraño letargo, lo estremeció. Fue ahí cuando al clavarle su
mano izquierda empezó a dormirse en la Cruz. Y otra Llaga brotó (de
los pensamientos oscuros e impuros deseos, brotó).
III - Entretanto,
en la esquina Sur, otro
hombre que venía del campo como sembrador, fue obligado por los demás a llevar
la Cruz de ese Hombre que se decía Dios… Y fue cuando aquel Cireneo le servía,
que un tercer clavo atravesó feroz el pie derecho del burlado Redentor, hasta
dormirlo en la Cruz. Y otra Llaga brotó (de los equívocos pasos dados por
sus amigos, brotó).
IV - Después, en la
esquina Este, y como a
media mañana de aquel Día supremo para la Historia de los hombres, un recio
soldado espetó, sin tapujos, que, si verdaderamente era Hijo de Dios o Dios, se
salvara y bajara de la Cruz (“Ha salvado a otros y no puede...”). Sucedió antes de que las Tinieblas ocultaran al Sol
tras la bucólica ofrenda de vinagre ofrecida por el Mundo como respuesta a su
demanda final de comprensión: (“Tengo sed...”); fue así como, a golpes de martillo, su pie izquierdo
-destrozado- también se durmió en la Cruz. Y otra llaga brotó (de
los crímenes y placeres mundanos, brotó).
V - Y fue también
que, en el mismo espacio-tiempo de las cuatro esquinas, la Hora de la Pirámide
del Centro llegó. La Hora Cero, llegó... Ocurrió
un viernes a las tres de la tarde, a las afueras de la Jerusalén antigua,
cuando el “tal hombre” cananeo que cuenta esta historia, oraba en un sitio
apodado Gólgota y que, por eso, ahora puede -con verdad- atestiguar:
“Que la Hora Cero llegó cuando una intrépida lanza
flanqueó el desierto pecho del Nazareno aquel, cual símbolo del romano aguijón
con que una turbulenta metralla de pasiones terrenales lo atravesó, e hizo
brotar sangre y agua (todo una Iglesia) de su sagrado Corazón, para dormirse
luego en el suspiro sereno y dulce con que perdonó al Mundo desde aquel árbol
en Cruz...”.
“Que la Hora Cero llegó cuando ese Jesús, al modo de un
Job-Sartre testamentario, clavado y proyectado como estrella de cuatro puntas
hacia las cuatro esquinas del Mundo que habría de inmolarlo, suplicó: ‘Eloí,
Eloí, lammá sabactani’; en airada impostura y humano desaliento ante Quien, por
un micro eón inexistente, le abandonó a poco de dormirlo por tres Días en la
vasta pirámide que era como un árbol en Cruz. Y fue por entonces cuando la
última Llaga, como un enorme capullo amoratado, brotó: de soledad y martirio, y
de agua y sangre, como en Getsemaní, brotó...”.
“Que la Hora Cero llegó cuando el Cordero de Dios clamara dulce:
‘Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen’, e inclinando su cabeza, expiró...
Perdonando a todos, expiró. Y bajo la Nueva Alianza del Nuevo Arco Iris de sus
brazos extendidos en apertura a todos, se durmió. Con un suave murmullo de
misericordia que reconcilió al Mundo, se durmió...
-El Fin del Principio-
“Era el día tercero. Sobre el polvo, un cúmulo de
vendas humilladas testimoniaba el tiempo de la espera para aquellos que
engendran las vigilias” - Norma
Segades-Maniás.
Por lo demás,
se sabe que la ciudad llamada Mundo, turbada como las vestiduras del Templo que
contenía a la Pirámide en Cruz, se desgarró... Pero solo durante la invisible
brevedad de un suspiro...
Porque al
cabo, volvió a renacer reconstruida por el omnisciente, omnipresente y
omnipotente (“... y en tres días lo reedificaré”). Restaurada por el Creador, providente,
misericordioso, redentor y santificador, dador de cinco Gracias por cada una de
sus Llagas pasionarias brotadas y llamadas a florecer... Resucitada por el Hijo
Rey del Universo conocido y por conocer que, al ser levantado en Alto, atrajo a
todos hacia Él, e hizo justicia por la eternidad...
TRES
“Todo comienzo fue por Tu palabra. El estatuto de los
veranos y las nubes y el ciclo cabalístico de los equinoccios y el numerado
asalto de los días… Todo por Tu palabra. Y aquel árbol, edificado feliz y
exactamente en el ombligo inculto de Tu huerto”
(Gregorio Echeverría).
Ahora “el tal
hombre”, se va. Con su asno y su Casa y su fábula, se va. Sin embargo, por el
rabillo de un ojo le veo y escucho, finalmente, decir:
(... Que fue una fortuna la que pagó el Creador por
cada hombre y por todos: la vida de su propio Hijo... Que quizá ahora levanten
la vista hacia lo Alto y enternezcan sus vidas muriendo al palpitar de sus
ciegos corazones... Que quizá ahora se abran al Misterio y graben en sus
conciencias los acordes de esta antigua y mística fábula cristiana... La fábula
sobre cinco Horas aciagas y sus pasionarias Llagas, cuyos estigmas sublimes
sanaron, de una vez y para siempre, en un Día supremo para la Historia de los hombres,
a una ciudad llamada Mundo... Que, si no, será demasiado tarde -tal vez- cuando
lo comprendan... Que, quizá cuando sus cuerpos se deshagan en el polvo
ceniciento de esa ciudad llamada Mundo, y sus almas elegidas sean
congregadas por los ángeles “desde los cuatro puntos cardinales, de un extremo
al otro del horizonte”, entonces asciendan entre nubes hacia otra ciudad
llamada Cielo, donde habrá alegría para algunos, y “llantos y rechinar de
dientes para otros…”. Será la Hora de las Horas en la que, el Tiempo de la
Misericordia, deje lugar al de la Justicia honrada en el Amor).
Y los cristales del porvenir se disolvieron en la mente y corazón de aquel Profeta, sin que nadie hubiera registrado sobre ellos, ni una sola palabra.
ADRIÁN NÉSTOR ESCUDERO – Santa Fe, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
ADRIÁN NÉSTOR
ESCUDERO. Santa Fe (Argentina), 18-04-2003 (T.a.Abril 2009, Agosto
2017 y Marzo 2025). (Relato
Conjetural Histórico-Metafísico – Tres Partes. Integra el Libro “DOCTOR DE MUNDOS III (MYSTAGOGIA
NARRATIVA o el Legado de Juan)” - (Colección Ficción Conjetural y Metafísica).
Inédito. La Botica del Autor. Santa Fe (Argentina), 2009/2025
Foto: Juan Rulfo
Anotaciones literarias
En los últimos meses, en diferentes clases, hemos tratado aspectos de puntuación, el clima en la obra, estructuras, autores esenciales. A veces es sobrecogedor escuchar ciertas preguntas - de jóvenes, de caballeros normandos o damas vienesas - que desconocen sin rubor nombres, obras o movimientos ideológicos. Lo peor es que quieren escribir, lo desopilante es que muchos publican. Y se sienten escritores. La imbecilidad, la ignorancia, la incultura no tiene límite. Desconocen, por ejemplo a James Joyce. No es que no lo hayan leído – lo cual ya es grave – no saben de su existencia. Lo mismo ocurre con Azorín, Oliverio Girondo, Menville. Rosalía de Castro, Galdós o Virginia Woolf. Ni hablar de Faulkner, Proust, Pratolini, Butor… Ignoran actores, películas y hasta deportistas famosos. Autores argentinos como Manauta, Dabove, Kordon, Blaisten… Son felices, toman el té y enuncian aquello que no saben. Y no sufren de apraxia del habla. Como preguntó Borges a un supuesto lector: “¿Quién le dijo que Quevedo escribió para usted?”.
Una
confesión. Cuando estaba en cuarto año del bachillerato, el profesor González
de Literatura, al saber de mi inclinación por los libros y el deseo de escribir
me dijo que debía conocer a fondo los géneros, escribir y luego identificarme
con aquel o aquellos que más me sentía cómodo o me identificaba. Es así como
desde ese momento hasta los 22 o 23 años intenté abordarlos. Primero con
redondillas, sonetos, cuartetas, etc. Por supuesto al poco tiempo quemé todo.
Luego cuentos, cerca de 90 cuentos. Los quemé. Dos obras de teatro, un breve
ensayo; al fuego. Y una novela al estilo del nouveau roman, flujos
de la conciencia, etc. Por supuesto conoció la brasa. Esos ejercicios,
intensos, me hicieron ver. Analizar escritores, teorías, técnicas. Y ser
crítico severo. Hasta hoy.
Las primeras palabras de Pedro Páramo, la obra magistral de Rulfo:
“Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo”.
Vamos a detenernos un instante en los verbos. Hay tres: vine, dijeron, vivía.
Ahora un salto hacia atrás. Del vini, vidi, vici (vine, vi y
vencí) locución latina atribuía a Julio César pasamos a éste vine, dijeron,
vivía.
No he de salvarme yo, fortuita cosa
De tiempo, que es materia deleznable.
Borges, final de “El reloj de arena”
Yo seguiré siguiendo,
yo seguiré muriendo,
seré, no sé bien cómo, parte del gran concierto.
Gabriel Celaya, “Despedida”
mi madre se peina ante el espejo,
con un gesto tan antiguo como tu luz,
y piensa en aquel hijo ya sin vida.
Pier Paolo Pasolini, “Cercana a los ojos y a los cabellos sueltos”
No entenderíamos a Castillo sino tenemos presente su fuente: Horacio Quiroga.
Horacio Quiroga es un clásico de la literatura hispanoamericana, en la cual no
dudó en experimentar con lo extraño y lo inquietante,
Horacio Quiroga fue un escritor, dramaturgo y poeta uruguayo, considerado como
uno de los más destacados cuentistas de Latinoamérica. Iniciador de una
tradición que perdura hasta el presente. Por supuesto: heredero de Edgar Allan
Poe (1809-1849).
Algo más. Quiroga dedicó esfuerzos a reflexionar sobre el cuento y produjo su
célebre “Decálogo del perfecto cuentista”, en el que propone las diez
consideraciones fundamentales que debe seguir cualquier escritor de cuentos.
Uno de los maestros del cuento es, sin duda alguna, Abelardo Castillo.
Recordemos un fragmento de una entrevista. “Para llevarlo al plano más brutal
del lenguaje, diría que lo que hace que una novela sea una novela es cómo está
hecha, no su tema, y no hay que confundir nunca tema con compromiso. Para un
escritor, escribir sobre los cañaverales, sobre el problema del petróleo, sobre
el amor, es elegir un tema, pero ese tema además no lo elige para ver si el
mercado lo recibe con alegría, si los obreros del mundo van a liberarse de la
opresión o si va a conseguir mujeres en el caso del amor; viene elegido por su
tema. Cuando elige el tema y se cree escritor comprometido comete el primer
error. Por eso en las novelas falsamente comprometidas, donde el compromiso es
puesto desde afuera, son malas. Los grandes escritores comprometidos no sabían
que eran comprometidos. Y el caso típico de esto es Balzac”.
Otras palabras de Castillo. “Yo sentí 'esto no es mío' -además se los dije a
los que he podido- porque era nada más que la enunciación de ideas, y le
faltaba la estructura que yo le hubiera dado a un texto así para darle un final
como la gente, para que sea un final rotundo. ¿Vos viste los finales de los
ensayos de Borges? Parecen elegidos para cerrar. Uno de los defectos a veces de
Borges era su necesidad de cerrar los textos. Se nota mucho en los poemas. En
varios de los mejores poemas de Borges le están sobrando los dos o tres versos
finales, sobre todo en los poemas no rimados, donde se pueden sacar
tranquilamente. Y evidentemente tal vez sea incluso ese mi defecto. Yo necesito
que se me cierren y se me cierran las cosas.”
"Un escritor tiene que ser una persona muy porfiada, debe estar incluso
por encima de la crítica que le hacen y seguir adelante. Si no, no puede
escribir" (Abelardo Castillo)
"Solemne, como pedo de inglés", es una de las frases más memorables
de la novela Adán Buenosayres, de Leopoldo Marechal.
La teoría del ajedrez consiste en el conocimiento de la apertura, la táctica (o
combinaciones), el análisis posicional (en particular, las estructuras de
peones), la estrategia (la elaboración de planes y objetivos a largo plazo) y
la técnica del final (incluidos los mates básicos contra el rey solitario).
Buenos Aires, 11 de abril de 2025
CARLOS
PENELAS – Buenos
Aires, Argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE
ASOLAPO ARGENTINA