Bienvenidos

sábado, 4 de febrero de 2017

MUERTE, Antonio Las Heras, Buenos Aires, Argentina

Resultado de imagen para parque lezama buenos aires
Imagen de:Buenos Aires Ciudad


MUERTE

Había sido un hermoso día de primavera. Pero, todavía no era primavera; apenas agosto, y apenas un día hermoso transcurrido, acabado ya, gozado hasta el último rayo solar, hasta el último movimiento de las hojas en los árboles iluminados con sus brotes nacientes, hasta el transmutar del cielo azul celeste en enigmática masa oscura de puntos luminosos.
            A esa hora, justo a esa hora… cuando Martín habría perdido la esperanza de hallar a Alejandra en aquella jornada, cuando se habría dispuesto a partir, durmiendo otra noche con el pensamiento puesto en ella, en Alejandra, claro; en ese momento preciso, era yo quien llegaba a Parque Lezama a intentar el encuentro, no con Alejandra, claro; aunque no niego que me hubiera gustado, sino con mi fantasmal Elsa, nacida – aquí, creo, solamente, de esto no estoy en nada seguro – de algún extraño sueño, de esos que suelen tenerse tras una gran comida o después de haber bebido alcohol en exceso. Debe haberse tratado de algo de esta última índole Probablemente en una agobiante noche de verano, buscando conciliar el sueño, tirado sobre la cama sin abrir, con los párpados bajos en vano y esos mosquitos zumbando a mi lado como únicos, molestos pequeños y grandes compañeros. Sí, debió ser entonces que concebí el sueño de Elsa.
Sonó un cubito de hielo al tocarse con otro ya algo derretido en el whisky. Yo debí haberme dormido y, entonces, construí mi sueño de Elsa y de Elsa hice una realidad. Y aquí estoy, caminando en los senderos del Parque Lezama, mirando hacia los lados por si la viera aparecer, esperando ese encuentro que, en verdad, dudo vaya a ocurrir. Un encuentro entre un ser de este mundo y cierta entidad, también de éste mundo, pero tan inmaterial como mis sueños.
¿O es que tengo sueños materiales?
            Debo haberlos tenido, me parece…, digo yo…, aunque, insisto,  ¡no estoy seguro! Y digo esto porque en la mañana, cuando desperté, tuve la sensación cierta de haberla encontrado durante mi caminata por el parque, frente a la misma escultura que ocupara a Sábato; digo a Martín, ¿o dije bien a Sábato? Y – entre los recuerdos difusos, sé que hube de besarla y me dijo que estaba esperando desde hacía pocos minutos por que las noches eran de ella y podía construirlas a su manera y adaptarlas y cambiarlas como quisiera o fuera su gusto. Y no fue al café conmigo – y por eso no fui yo solo tampoco – porque la luz la asustaba, le hacía mal, o no recuerdo qué problema fue el que usó como argumento para no hacerlo. Caminamos, eso sí… Caminamos… Por el borde del Riachuelo. Y debe haber sido cierto… pues tengo los zapatos embarrados y una manga de la camisa manchada con petróleo, o algo así. Y cuando se despidió – interrumpió el beso – diciendo que pronto estaría a su lado, en su mundo. Esto último me dejó pensando…
            Ahora tengo mis dudas. ¿Habrá sido un sueño… o es que ya he muerto?

Barrio de Villa Devoto, Ciudad de Buenos Aires, 29 de agosto de 1976

©ANTONIO LAS HERAS, poeta y escritor argentino
MIEMBRO ASESOR CULTURAL DE ASOLAPO ARGENTINA



EL MUNDO SE QUEDÓ SIN MAGIA…, Delia Checa, Mendoza, Argentina

Resultado de imagen para mundo agobiado

Imagen de: Astillas de realidad

EL MUNDO SE QUEDÓ SIN MAGIA…

El mundo se quedó sin magia…
volviendo al silencio mezquino
ya sin el distraído lenguaje
hilvanado por la poesía…

El mundo se quedó sin magia…
tu cuerpo, mi cuerpo habitan
el mudo vientre del vivir
mientras el sol nos acaricia…

El mundo se quedó sin magia…
dormimos sueños sin ensueños,
los quitó el duro engranaje
de esta monótona existencia.

El mundo se quedó sin magia…
necesita su campanario
y remolinos de silencio;
de los jazmines, la fragancia…

©DELIA CHECA, poeta y escritora argentina
de su libro “Poesía” Mendoza, Argentina 2014

MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA

ASOLAPO INTERNACIONAL, FESTEJA 33 AÑOS DE VIDA CULTURAL, Luz Samanez Paz, Cusco, Perú

Resultado de imagen para logo de asolapo



ASOLAPO INTERNACIONAL, FESTEJA 33 AÑOS DE VIDA CULTURAL

Aquella tibia tarde de 1984, en la Ciudad Imperial, nuestro círculo había crecido. Sin duda a causa del sol primaveral, que hace renacer el verdor en los ramajes i el entusiasmo en las almas.

El viejo Parque se encontraba en todo su esplendor. Los cipreses desplegaban lujosamente sus follajes lustrosos i apretados, como recortados en seda áurea. Las fuentes o paqch´as rebosantes de cielo, se adormecían al rubor nostálgico de los surtidores. Los árboles se alzaban deslumbrantes, envueltos en un tul rojizo. Cubría la tierra como una polvareda de oro, en que las sombras se destacaban violetas. Por el aire henchido de almas, de flores, cruzaban bulliciosas parvadas de palomas tornasoladas i parejas de gorriones.

De ordinario nuestro grupo contaba con poetas i artistas latinoamericanos. Aquella tarde pasarían de las 3. Había artistas distinguidos, pintores, músicos, poetas, escritores i escultores, representantes de los países hermanos de Argentina, Chile, Ecuador, México, Brasil, Uruguay, Bolivia, Venezuela, El Salvador, Colombia i Perú. En las bancas del Parque influenciados por la belleza del ambiente i la dulzura de la hora, charlábamos con gran animación. Nos hacíamos toda clase de confidencias. 
 -  Con emoción i cariño les dije  -
-  Somos el Arte i el Arte, es el símbolo viviente i persistente del alma de los pueblos, él fija todo en sus moldes eternos, sus sentimientos i sus aspiraciones. Por eso, es que es que todo pueblo culto honra a sus artistas. Ya sabemos, lo que ocurría antiguamente en Grecia, allí la gloria de un poeta, era tan brillante como la de un sabio  -
-  ¡Oh, qué comparación! exclamaron todos...   -
-  No exageremos, en Europa existe un ambiente formado por la tradición de muchos siglos, en América, no hay aún ese ambiente. Somos nosotros los destinados a formarlo, exclamó el Dr. Julio César Mastay, Director de la Casa del Poeta de Argentina  -
-  Yo les dije , llena de emoción  -
-  Somos ASOLAPO, somos los llamados a esa hazaña i como las avanzadas de un ejército en batalla, como los iniciadores de una nueva religión, debemos ser unidos. Nuestra misión es grande, tenemos que tener el valor. Tal vez comprendan todo lo que hay de noble en nuestra actitud de Amor por la Cultura  -

Se hizo un silencio. Todos poco antes radiantes de placidez, se inclinaban meditabundos, acaso sentían gravitar sobre ellos, como las lenguas de fuego que recibieron los Discípulos de Jesús, por la grandeza de su Misión Suprema. A nuestro alrededor el tranquilo Parque, era mudo testigo. La lozanía de sus flores bajo la caricia del sol. Por entre la especie de enrejado rústico que formaban los troncos i ramajes, ofrecían a nuestra mirada las más hermosas i variadas vistas.

Por las avenidas azulosas de sombras, se veían cruzar parejas juveniles, enlazadas de las manos. En torno a los jardines se encontraban desbordantes los geranios purpúreos, que vibraban sobre el fondo verde esmeralda de sus prados, simétricos de rosas, de margaritas, de claveles i coros de niños frescos i risueños, que retozaban alegremente como bandadas de pájaros que empiezan a ensayar el vuelo. Junto a la fuente, un hombre pálido de largos cabellos, vestido míseramente, se divertía en arrojar migajas a las palomas, que en su loco afán, las cogían al vuelo formando en rededor como un nimbo vivo de arrullos i alas vibrantes.

Avanzando en pasos menudos i sujetando la sombrilla plegada en la punta de mis dedos, con una sonrisa fresca, nuevamente retorné al grupo i acercándome al pintor de la barba rubia, Luis Pereira del Brasil , con un gracioso gesto le dije:
-  I tu cuadro. ¿Has encontrado el efecto que te faltaba, lo has terminado? muéstranos  -
-  Sí, sí, corearon varias voces  -
Con mi llegada, la charla i la alegría, habían vuelto a prender en el círculo, diversas voces i entre éstas, como un hilo de cristal se escuchaba mi acento.
-  Muéstranos insistieron  -
Por toda respuesta el pintor, tomó una pequeña tela que había dejado afirmada contra el árbol, junto a su caja de pinturas i parándose para colocarla a cierta distancia, la ofreció a la expectación e indicó:
 -  Es un trozo del Valle Sagrado de los Incas  -
En primer término, los troncos violáceos de los eucaliptos. Al fondo la campiña con diversos matices de verde esmeralda i junto al Willkamayu o Río Sagrado de los Incas, estaba Luz Samanez  Paz, vestida de blanco, leyendo uno de sus libros.
 -  Espléndido, exclamamos todos  -
 -  ¿I a mí, cómo me hallan?  pregunté  -
 -  Deliciosa, me respondió el pintor adolescente, Salvador Garrido del Ecuador, con una cómica galantería  -
 -  I a usted, qué nos dice de sus estudios al aire libre, muéstrenos alguna cosa, le indiqué  -
-  No tengo aquí, más que esta pintura   -
E inclinándose, cogió un lienzo que expuso a las miradas. Era un desnudo de mujer joven i bonita sobre un tapiz de hierba loca. Las rosas delicadas a las que se juntaban frescos  blancos i lánguidos ocres, vibraban triunfalmente sobre el fondo verdoso azuloso i amarillento. La cara resplandecía de luz, encuadrada en la cabellera rubia i vaporosa. 
-  ¡Qué fresco, qué bonito i verdadero! mis felicitaciones, dijimos al artista, alargándole la mano  -
-  Muchas gracias, nos respondió, dándonos la suya  -
-  I usted. por qué no nos lee algún poema. Varias voces apoyaron  - 
-  Eso es, léanos algunos de sus versos  -
-  Está bien, por complacerlos, leeré mi último poema  -

BAJO LAS ESTRELLAS IMPÍAS

Bajo las estrella impías,
vibra en la noche tibia y calma
el jardín de las alegrías,
así bajo el deseo de un alma.

Los árboles de hojas inquietas,
se alzan vagos y soñadores
envolviendo en sombras discretas,
la belleza de las flores...

Era el gran poeta mexicano, Félix del Carpio.

-  Ahora le toca a Luz Samanez Paz, dijeron todos  -
-  ¡Oh, yo no! exclamé! encogiéndome de hombros  -
-  ¿Cómo qué no? me interrumpió un escritor boliviano, era Jaime Choque Mata. Y el poema que me ha dicho, que acaba de terminar?  -
 -  Entonces, con un gesto sencillo, comencé a declamar mi poema  -

A LA AMÉRICA I AL MUNDO

En la tierra de América
i en la Ciudad Puma,
ondea un canto de luz
sin palabras...

Desde el Qosqo,
Capital del Tawantinsuyo,
se despliega un puente
de incaica armonía,
a las estrellas del porvenir.

I en la Ciudad del Sol,
por consecuencia de la Historia
germinará,
un nuevo canto al trabajo,
un canto de supervivencia
para la América i el Mundo.

I cantando a nuestra tierra,
en el yunque de la vida
se forjará,
alma i contextura
de todo un Continente.

Sí, un nuevo himno
de esperanza,
para toda
la América i el Mundo.

Mis versos fueron recibidos con entusiasmo. El lánguido poeta había entrecerrado sus ojos. Sus cejas negras, me parecían que constituían una continuación de su luto. No era otro que Elías Sepúlveda de Chile. Fue el primero en hablar.

-  Es un mensaje sencillo y vibrante. Es un canto altivo y hermoso  -

El poeta de más edad, José Domingo Guerrero de Venezuela, agregó:

 -  Me da la impresión de una inspiración divina  -

 -  Agradecí sus expresiones elogiosas. Pienso que ha sido maravilloso el Encuentro Latinoamericano de Poetas, Escritores i Artistas de ASOLAPO. Veo que mis versos, han abierto una nueva puerta i se ha abierto también, mi corazón. Veo que mis versos han encontrado otro camino de inspiración. Como un suspiro...quisiera dormirme abanicada, por los dulces recuerdos, de los instantes en que me sentí transportada a lo infinito, porque así, somos los poetas  -

Recordemos siempre, que grandes colosos de la Literatura i distinguidos intelectuales, integraron nuestra Institución como ASESORES: Gabriel García Márquez (Colombia), José Saramago (Portugal) i actualmente Mario Vargas Llosa (Perú), Premios Nobel. De la misma manera,  David I. Samanez, Germán Alatrista Bustamante (Perú), Rodolfo Leiro (Argentina) i actualmente Luis Pla Benito  (España), Marcelo Martinelli (Italia), Gustav De La Fontaine (Francia), Jorge Amado (Brasil), Armando Alvarado Balarezo, Miguel Ángel Sevillano (Perú) i Félix del Carpio (México).

Al cumplir ASOLAPO INTERNACIONAL,  33 años de vida cultural, entregamos nuestro corazón i lo hacemos sabiendo que unión,  fraternidad i progreso, son sinónimos de cultura i con la convicción de que cuanto más trabajemos por la superación de esos anhelos, más grande haremos nuestras acciones en todo el mundo.

©LUZ SAMANEZ PAZ, Presidenta de ASOLAPO Internacional


domingo, 29 de enero de 2017

SONETO, Rafael Mérida Cruz-Lascano, Guatemala C.A



SONETO

Lepidóptero  insecto,  enamorado
flor de cuatro estaciones, ninfa-oruga
hembra, colorida,  al  amor madruga,
de gran belleza,  ángel  longevo, alado.
.
Por  reflujo,  gozas,  tienes ganado
vida  oscilatoria,  la brisa enjuga
cubriendo el granizo que te subyuga
a tu pecho,  en tu ejercicio, pausado.
.
Nueve meses vuelo de  muchos días
en abetos con danza silenciosa
algodoncillo,  hierbas, eso comías
.
Migrante sobre grande Rocallosa
dejando más de cuatrocientas crías
al  ir de. “Crisálida  a Mariposa”


©RAFAEL MÉRIDA CRUZ-LASCANO, poeta y escritor guatemalteco
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA 

Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano
“Hombre de Maíz, 2009”
Guatemala, C. A. 


ABEJA REINA, Carlos Egisto Antinori Ascoy, Guadalupe, La Libertad, Perú

Resultado de imagen para madre anciana
Imagen de: ADN Paraguayo

ABEJA REINA
(A MI MADRE)

La vida se le hizo larga
pero así nomás no se rinde
como abeja reina 
va de floresta en floresta
para llevar su colmena
las dulces enseñanzas
convirtiéndolas en miel ornamental
que le llenan su vida entera
la verdad verdadera
esta abeja reina
sabe hacer bien las cosas
tiene un gusto exquisito y delicado
siendo la envidia de otros colmenares
porque su arduo trabajo
es dulce a los ojos
del mundo en el cual vive
cumplido su ciclo terrenal
una tibia madrugada
voló a su colmena celestial.

©CARLOS EGISTO ANTINORI ASCOY, poeta y escritor peruano
MIEMBRO HONORIFICO DE ASOLAPO ARGENTINA
GUADALUPE, LA LIBERTAD, PERÚ

¡OH! BELLA MUJER, Carlos Rodolfo Ascencio Barillas, El Salvador

Imagen relacionada
Imagen de: www.taringa.net

¡OH! BELLA MUJER

¿Quién eres majestuoso resplandor de la belleza?
acaso eres  la fibra sensible de la divina realeza,
luz invisible del bello lucero,
soledad de  las lejanas colinas,
espejos que dibujan acuarelas del cielo.
¡Oh! bella mujer de mis amores
y dulce atardecer que se asoma por el mundo
y yo me pregunto, ¡cuánta belleza!
¡Oh! Bella criatura de mis ensueños,
y que viertes tu paz en mi dolor melancólico
 un exquisito vaso de néctar, de fresas y melocotones.
Por la magia de tú ominada  arquitectura
que inspira  a poetas y a soñadores 
viajar en las tranvías de colores,
eres la fuente misteriosa
de mis frágiles ilusiones, y de mis  desvelos.
Eres entre mis grandes tribulaciones
la causa de mis nobles sensaciones;
¡Oh! bella mujer de tu divina pureza,
y el alma que siempre te ha exaltado
con tú perfecta devoción.
Yo he soñado en la delicia de tus paraísos
junto a mis desoladas cuitas,
y los placeres que me causa gran fascinación.
¡Oh! Bella mujer de mis encantos,
eres la cuajada de rocío que  desprende el ocaso,
el olor que expelen las verdes hojas,
el  encanto de una hermosa melodía, el río,
el camino, y el torrente desvarío,
los dueros, las estepas, y las altas
copas de los árboles,  el fruto, y la delicia,
y la brisa vespertina del verano.
¡Oh! bella mujer de mi eterno existir;
allá a lo lejos, los horizontes dibujan
una alegre sonrisa con  su  leve viento,
y sinfonía de la majestuosa naturaleza,
y el zumbido de las cañadas solitarias.
¡Oh! mujer de pechos  de uvas, y de fresas,
eres delicia en la más hermosa  caricia,
tú escondido Rostro, tu voz, tu cuerpo,
y el aliento de tu alma, y que yace
en el amanecer de un nuevo día,
es el tranvía de tu osada Valentía,
tener en el resguardo de tu  ternura,
de tus brazos, y quien Te dio Toda
la potestad de poseer semejante
belleza, tu sonrisa que es una suave brisa,
tú voz el encanto de las flores,
tus ojos dos luceros en el firmamento.
Eres el agua de  lluvia  en la tarde
 y el helor en la fragancia de los pastizales,
 eres el aire suelto de la aurora y la vid de los viñedos,
y de los pueblos soñadores, y el amor que nace
en las entrañas de lejanas mañanas,
y que pronto vendrán A saludar tu hermosura.
¡Oh! Bella mujer, son tus ojos como dos estrellas,
y  besan  en tus labios los dulces cerezos
¡Oh! Bella mujer de tierra, de cielo y de amor…
                                                                                     
©CARLOS RODOLFO ASCENCIO BARILLAS, poeta y escritor salvadoreño
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


AL BORDE DEL ABISMO, Salomé Moltó, Alcoy, Alicante, España

Resultado de imagen para al borde del abismo
Imagen de: refugio liberal

AL BORDE DEL ABISMO


Quizás la expresión sea extrema, quizás no, ya que las personas en determinados momentos de nuestra existencia nos sentimos así: “al borde del abismo”.
Hemos trabajado en este o aquel proyecto, hemos aportado ilusión y colaboración en un fin determinado, seguimos con una convivencia no siempre como la habíamos planeado y resulta que todo se ha frustrado y no porque los “Reyes Magos” se hayan olvidado de nosotros, ni tan siquiera que nuestros regalos no hayan gustado, por supuesto. Hay problemas mucho más duros y complicados.
Tenemos que acumular un sinfín de “fracasos” como suele decirse, estar desorientados y sin ver el final del túnel para sentirnos “al borde del abismo”, expresión que marca nuestro desencanto, tanto como nuestra carencia de ánimo e insuficiencia de recursos para resolver situaciones difíciles, que se presentan a diario, tanto por propia o ajena torpeza.  Y sí, algunas de las veces, y no pocas, ha sido nuestra indiferencia y “un cargar todo a la espalda” que nos ha llevado a sentirnos así, así de mal, sin salida a fin de cuentas.
No obstante como bien decía mi abuela: “para todo hay remedio menos para la muerte”
Así, que si los Reyes se han olvidado de ti, o te han traído algo que no te gusta, piensa que no es fácil adivinar en los regalos, pues bien, vete a las “rebajas”, seguro que adquieres más cosas con el mismo dinero.
Si no te han dado el beso que esperabas dalo tú y enfoca otros proyectos, otras metas y empieza a caminar en otra dirección y olvídate del abismo, sepárate de su borde que la vida te llevará a sitios hermosos y al borde de muchos abismos, pero nunca hay que olvidar, que el timón de tu vida, lo llevas tú.
                                                                                                                     
©SALOMÉ MOLTÓ, poeta y escritora de Alcoy, Alicante, España
MIEMBRO HONORIFICO DE ASOLAPO ARGENTINA



LA POESÍA EN EL CRISTAL, Irene Mercedes Aguirre, Buenos Aires, Argentina



LA POESÍA EN EL CRISTAL

Murmullos del cristal, temblosos sones
que vibran con su  flujo de armonía,
si ocurre que una  prístina poesía
resuena  al  resplandor de sus tensiones.

Allí se escucha  un eco, dulce vía
por la que se desplazan emociones,
que conjugadas todas, son embriones
del ritmo universal de cada día.

Misterios que se asoman, punto leve
entre lo cotidiano y lo soñado,
combinación de letras que se atreve

hacia los territorios  de lo atado
¡Un incisivo dardo , agudo, breve,
que despereza el ser de lo olvidado!

©IRENE MERCEDES AGUIRRE, poeta y escritora argentina
MIEMBRO HONORÍFICO DE ASOLAPO ARGENTINA



VOY QUEDANDO VIVO, George Reyes, ciudad de México, México

Imagen relacionada
Imagen de: www.guiadecabanias.com

VOY QUEDANDO VIVO

El día ha de rozar mi cuerpo cual alud salvaje,
arrastrando las migajas que mastica,
soterrando su mudez que pide voz.

Su pasado ha de estrellarse en las puertas que han girado
con el viento helado en sus pies de escarcha,
con su patria que se puebla de mañana.

No podía respirar porque moría como olas de río urbano.
¡Mas es hora de vivir porque atardece en este sitio de parásitos,
sin tu sol que no nace en cielo despejado,

sino al golpe de tu verbo!

© GEORGE REYES, poeta y escritor mexicano
MIEMBRO HONORIFICO DE ASOLAPO ARGENTINA


domingo, 22 de enero de 2017

GRANDES POETAS Y ESCRITORES de PANAMÁ

Resultado de imagen para bandera de panama
GRANDES POETAS Y ESCRITORES

PANAMÁ


 Resultado de imagen para ricardo miró
PAISAJE

Apenas si se advierte la plantilla
flotando sobre la onda. Es oro puro
que a ras del mar, de un esmeralda oscuro,
como una cinta luminosa brilla.
Y sobre ese retazo de la orilla
que sin rumbo parece e inseguro,
tienden al viento su penacho duro
diez palmas, desplegadas en guerrillas.
Tal como una encendida fortaleza
el ocaso se vuelve una pavesa
entre humo, sangre, y oro, y seda, y raso;
y parecen las épicas palmeras
un tropel victorioso de banderas
en marcha, sobre el mar, hacia el ocaso.



Ricardo Miró, nació en Panamá el 5 de noviembre de 1883 y murió en Panamá el 12 de marzo de 1940.

Parte de su obra:

Preludios, 1908. Los Segundos Preludios, 1916. La Leyenda del Pacífico, 1919, Versos patrióticos y recitaciones escolares, 1925. Caminos Silenciosos, 1929. El Poema de la Reencarnación, 1929. Antología Poética (1907-1937).  Antología poética, Guatemala, 1951. Antología poética, Panamá, 1976. Poesía Selecta, Prólogo de Elsie Alvarado de Ricord, Editado por La Academia Panameña de la Lengua 1984.
Dos novelas cortas corta: Las Noches de BabelFlor de María.




Rogelio Sinán
Resultado de imagen para rogelio sinan

EL HIJO PRÓDIGO

Lamiendo tierra, arena, raíces y bozafias,
tumbo a tumbo el origen precipítase el río.
Los oros del poniente despilfarró en cabriolas
de ondulante premura por liquidar su opimo
caudal de margaritas y alas de mariposa.
Vuelve enjuto, lodoso, pordiosero de estío,
y, añorando caricias de paternales alas,
arrójase en el seno del Mar, arrepentido.

 

Rogelio Sinán nació en la Isla de Taboga el 25 de abril de 1902.su nombre verdadero es Bernardo Domínguez Alba, fue conocido por el seudónimo: Rogelio Sinán. Falleció en la Ciudad de Panamá el 4 de octubre de 1994.

Parte de su obra:

Poesía: Onda, Incendio, Semana Santa en la Niebla, Saloma sin salomar y Poesía Completa de Rogelio Sinán.
Cuentos: A la Orilla de las Estatuas Maduras, Todo un conflicto de sangre, Dos aventuras en el lejano Oriente, La Boina Roja y cinco cuentos, Los Pájaros del sueño, Cuna Común, Cuentos de Rogelio Sinán, Homenaje a Rogelio Sinán Poesía y Cuento, El Candelabro de los malos ofidios y otros cuentos. Novela: Plenilunio y La Isla Mágica. Teatro Infantil: La Cucarachita Mandinga, Chi Quilanga, Lobo go home. Ensayo: Los valores humanos en lírica de Maples Arce.

 


Darío Herrera

Resultado de imagen para dario herrera+poeta panameño

CAMPESTRES

I

Campo. La primavera. El sol levante.
Clámide de la noche peregrina
Cual tejido de magia, la neblina
Se deshace en la atmósfera radiante.

Cortando el horizonte, que distante
Describe su parábola azulina,
Ondula en la planicie la colina
Como plasmado lomo de elefante.

Allí la casa y el bobino hato
Del labrador robusto, que al empeño
De su labranza se apercibe grato;

Y que esquivando el amoroso sueño,
Al verde campo se dirige al rato
De arado y bueyes conductor risueño…

II

La tarde se adormece en la llanura;
rojizo el horizonte se destaca
bajo la luz crepuscular, ya opaca
en cada agrupación de la verdura.

La vespertina claridad perdura,
Fingiendo una labor de fina laca,
En el espacio cóncavo, que es placa
Donde pintan las formas su hermosura.

La noche se condensa en el contorno
Del silencioso campo. De retorno
Hacia la casa van con lento paso

El labrador y sus pacientes bueyes;
Y son, yunta y el hombre, únicos reyes
De aquellas soledades del ocaso…


Darío Herrera, Panamá, 18 de julio de 1870 – Valparaiso, Chile junio de 1914
 
Parte de su obra:

Horas Lejanas, publicada en los primeros meses de 1903 en Argentina, “Lejanías”, en 1971, Publicación póstuma. En Buenos Aires, en La NaciónEl Mercurio de América El Diario; en Méjico, en El Imparcial y El Mundo Ilustrado, en Méjico se destacó Horas Lejanas, Baja la lluvia; en Cuba, en La Habana Elegante y El Fígaro; en El Salvador, La Quincena dedicó uno de sus números a la publicación de sus versos y de retazos de su prosa; y en otros países como Chile, Perú y Guatemala colaboró en diferentes diarios y revistas. En Panamá, su participación fue continua en la prensa y revistas periódicas como Nuevos Ritos y El Heraldo del Istmo



Amelia Denis de Icaza
Resultado de imagen para amelia denis de icaza

 AL CERRO ANCÓN

Ya no guardas las huellas de mis pasos,
ya no eres mío, idolatrado Ancón.
Que ya el destino desató los lazos
que en tu falda formó mi corazón.
Cual centinela solitario y triste
un árbol en tu cima conocí:
allí grabé mi nombre, ¿qué lo hiciste?,
¿por qué no eres el mismo para mí?
¿Qué has hecho de tu espléndida belleza,
de tu hermosura agreste que admiré?
¿Del manto que con recia gentileza
en tus faldas de libre contemplé?
¿Qué se hizo tu chorrillo? ¿Su corriente
al pisarla un extraño se secó?
Su cristalina, bienhechora fuente
en el abismo del no ser se hundió.
¿Qué has hecho de tus árboles y flores,
mudo atalaya del tranquilo mar?
¡Mis suspiros, mis ansias, mis dolores,
te llevarán las brisas al pasar!
Tras tu cima ocultábase el lucero
que mi frente de niña iluminó:
la lira que he pulsado, tú el primero
a mis vírgenes manos la entregó.
Tus pájaros me dieron sus canciones,
con sus notas dulcísimas canté,
y mis sueños de amor, mis ilusiones,
a tu brisa y tus árboles confié.
Más tarde, con mi lira enlutecida,
en mis pesares siempre te llamé;
buscaba en ti la fuente bendecida
que en mis años primeros encontré.
¡Cuántos años de incógnitos pesares,
mi espíritu buscaba más allá
a mi hermosa sultana de dos mares,
la reina de dos mundos, Panamá!
Soñaba yo con mi regreso un día,
de rodillas mi tierra saludar:
contarle mi nostalgia, mi agonía,
y a su sombra tranquila descansar.
Sé que no eres el mismo; quiero verte
y de lejos tu cima contemplar;
me queda el corazón para quererte,
ya que no puedo junto a ti llorar.
Centinela avanzado, por tu duelo
lleva mi lira un lazo de crespón;
tu ángel custodio remontose al cielo...
¡ya no eres mío, idolatrado Ancón!


Amelia Denis de Icaza, nace en Panamá en noviembre de 1828 y muere en Nicaragua el 16 de julio de 1911.

Parte de su obra:

Su poema "Al Cerro Ancón", en un libro póstumo, Hojas secas, se reflejan:  "El crimen social", "Por fin fui rico", "El trabajo" y otros. En 1879 escribe "A la estatua de Colón". "A la muerte de Victoriano Lorenzo", "A Panamá”, "Patria" (1902, y "A Chile y Perú" (1880.